jueves, 31 de enero de 2013

Calzones

"Quiero mi país", me quejo frente a una rebanada de pastel de queso. "Quiero mi almohada, mi cama, mis cosas", es lo que realmente quiero. Y pienso en esa pegajosa sensación de soledad que ha terminado por volverse parte de mí, que ya no asusta porque la única certeza que tengo hasta ahora es que me tengo que agarrar de mi propia sombra.
Mañana tengo entrevista con los protagonistas de una serie. Desde mi ventana veo las embarcaciones y desde el piso séptimo pienso en que he estado en estas situaciones algunas veces, la mayoría de ella, me aburren.
Mi emoción más grande del día fue comprarme calzones, de colores, con letreros en las nalgas. 

El futuro // Julio Cortázar

Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle,
en el murmullo que brota de noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia
los completos de los subtes,
ni en los libros prestados
ni en el hasta mañana.

No estarás en mis sueños,
en el destino original
de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás
o en el color de un par de guantes
o una blusa.

Me enojaré amor mío,
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás,
y diré las palabras que se dicen
y comeré las cosas que se comen
y soñaré las cosas que se sueñan
y sé muy bien que no estarás,
ni aquí adentro, la cárcel
donde aún te retengo,
ni allí fuera, este río de calles
y de puentes.

No estarás para nada,
no serás ni recuerdo,
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente
trata de acordarse de ti.

miércoles, 30 de enero de 2013

martes, 29 de enero de 2013

Nosotros
  Nos
    Otros



Adiós, Coco.

Coco me olfateó la cara. Si yo soy un perrote negro labrador con alma de gato, Coco está habitada por un perrillo curioso.
Siento unas pezuñas en el estómago, despierto y observo que a dos centímetros de mi cara están sus ojos. Dos minutos después me doy cuenta de que mi desaparecida alergia ha regresado. Entristecida, estornudo, lloriqueo y toso. Coco me olfateó la cara a milímetros, y mi única forma de corresponder fue largándome en la noche a mi cama que me recuerda bien, porque es así como por temporadas vivimos: sabiendo que casa es el lugar donde está la almohada.

lunes, 28 de enero de 2013

sábado, 26 de enero de 2013

El foco se me está fundiendo. Se sabía que había mierda en el piso, pero no sabía que estaba chapoteando en ella.

Fuck, fuck, fuck

La memoria...

Me invitaron a salir. Yo tenía años que no quería divertirme con sus mamadas de lugares ruidosos, llenos de cuerpos, de gente. Años. Odiaba la sensación de ese alcohol, su efecto, la suciedad que me hace sentir la mente.
Cuando vi el aserrín casi en mi cara, cuando estaba sobre el piso por el connato de balacera, mi amiga sosteniendo el universo con su vaso de tequila, pensé en que sí me iba a morir y el proceso no iba a estar chido.

Eufuria

Yo nunca he tenido miedo de él, ni de la euforia ni de la tristeza ni de la hipnosis que me provocan sus ojos. No hablo de él, con nadie, por lo incomprensible de la situación. Mujer de 28 años, junkie legal, ama como niña de 12 años y desea como anciana que anhela y necesita con urgencia la humedad de sus cavidades.

La sangre escurriendo entre mis piernas, como la primera vez que experimentas la menstruación y te asusta y te complace, pero te va puliendo para parecerte a una mujer. Él me da una toalla y yo chorreo, ya adulta, en esa mezcla de deseo, dolor y placer. 

A mí que la ciencia me pruebe que estoy equivocada. ¿Equivocada en qué?

En cualquier cosa. Yo no dudo.

Asquerosamente saludable

Podré valer verga de muchos modos, pero estoy asquerosamente sana. Lo comprueban mis dos mil varos de revisión y estudios. VIH free, ETS free, anemia y padecimientos de hígado free, pussy inmaculada. Estoy increíblemente sana. Reboto de salud.
Bailo desnuda rodeando los árboles del bosque prohibido como una bruja, como una chingada hada desterrada, como un búfalo que busca su casa y la encuentra completa y con sus crías vivas.

Estoy enloqueciendo de sanidad física. No obstante, mi mente es ese desierto que no quieres visitar de noche.

viernes, 25 de enero de 2013

Estoy enamorada, muerdo infinitos.

y en ese asunto solo lo controlamos y decidimos yo y mi imperio.

You...
 and whose army?







miércoles, 23 de enero de 2013

martes, 22 de enero de 2013

La clonación es pecado

Extraño de la forma más culera, menos sublime, más ostentosa. Y lidio con ello a través del olvido sublingüal, del trabajo, de muchas cobijas. A veces cruza, más veces de las que soporto, y hago como que no veo, no siento, no recuerdo.
Quiero ser impertinente, atrevida, exigente: "¡Ámame, deséame, detenme, puta madre!". 
Luego me sitúo: me baño y me largo a trabajar 12 horas o más.



sábado, 19 de enero de 2013

Cinco mariachis bailando

Le lanzan un sombrero al cantante: los mariachis bailan mejor que yo incluso cuando iba tantas horas a aprender coreografías, me ataba una cinta en la mano para distinguir izquierda de derecha y me encantaba sentir el dolor de mis piernas estiradas, en un compás innecesariamente abierto.
"Nada me han enseñado los años, otra vez a brindar con extraños", se oye.  En mi universo, él sigue siendo absoluto. Nobody was really sure if he was from the House of Lords.

jueves, 17 de enero de 2013


"No soy niña frágil, no soy una niña sin padres, no tengo problemas de drástica elucubración o de obscuridad traumática que hacen que no quiera tales cosas. Soy una mujer normal, feliz, profundamente independiente, profundamente temerosa de lo que los amantes depositan. '¡¿Qué yo soy tu vida?!' Tú eres tu vida, en todo caso yo te amo y punto. Si no me quieres amar ese es tu problema, debería ser tu problema". B.B
Hoy me decía el productor que su actriz, esa chica sosa y rubia sentada a mi lado derecho, tenía una línea en la obra muy importante en la que hablaba de que había decidido no tener la responsabilidad de ser amada ni de amar. Amé la frase mal dicha y los montones de arena del set, los libros rojos, el refrigerador y la máquina de escribir. Luego llegó la nada de nuevo, el respiro no sustancioso, el metro y las no-làgrimas.

Hoy soñé con él, que estábamos acostados sobre un edificio giratorio lleno de pasto y albañiles. Me gustaba su fuerza.
Valiendo verga no more es el nombre de mi banda.
"Que no dude" es la única cosa que he deseado varias veces. Es mi nueva fantasía que se come a sí misma.
Hoy soñé con él, que estábamos recargados en un edificio giratorio con pasto.

martes, 15 de enero de 2013

Admitir

Me especifica que ahora soy su número frecuente. Siento chingón, luego feo, después nada. Amo mi increíble capacidad de que casi todo me valga mierda.

Mi analista es como un helado de fresa

Me cuestiona la analista. Si bien soy mujer, tengo 28 años y vivo con mi familia, tomo drogas recetadas como si fueran jelly beans, no tengo estómago y hago cualquier cosa por evitar comer y dejé de odiar mi existencia hace un tiempo aunque me sigo tirando al vacío sin dudarlo, me pregunta cómo veo al objeto de mi afecto. "Perfecto", le contesto.
Y veo su cara transformada, casi diciendo pobre, pobre mujer y sus mandatos de género, su locura y sus historias introyectadas de los no-hermanos Grimm que hablan de sangre, matar brujas con estacas y violar ancianas en casas de jengibre psicotrópico. Pobre ingenua, cuasidamisela en apuros, enconsetada, en tacones de 15 centímetros, sin clítoris.
La perfección no existe, se fue con Audrey Hepburn, quisiera escuchar. Pero me contempla hasta que digo que la perfección ni es tema, que eso es de Disney... y menos Disney en alianza estratégica con Pixar. Mi analista es como un helado de fresa, en mi caso es un gusto adquirido.

La astilla en el dedo..

lunes, 14 de enero de 2013

Lust and love

Comprendí que ese deseo que uno no comparte por el otro se vuelve una masa pegajosa sobre la que se adhieren moscas y mierda. Caminar con las manos y escupir veneno verde.
Un día voy a poseer más que lo que tengo ahora: voy a tener tierras, heridas, espalda...

Soy una neurótica

Es como si me hubieran hecho polvo. Yo no quiero mirar así, de lado, a partir de este momento. Yo quiero girar y sentir; como Anais Nin, yo quiero el éxtasis.

La máquina de coser

Hacen un desmadre y puedo escuchar cómo mueven los muebles: se escucha el pedal de la máquina de coser desde siempre, pero hoy es insoportable. Se murió la anciana del piso de arriba y siento que ni siquiera se ha enfriado lo suficiente y ya están deshilando, desbaratando, desmantelando, desapareciendo sus pertenencias que seguramente huelen a orina y vejez.

viernes, 4 de enero de 2013

Enuncio

No pasar por la lengua lo que se siente, porque se vuelve una maraña. Pero afilo mis dientes y mi sonrisa, para descubrir que de ninguna manera voy a dejar de formular las cosas que quiero y mediarlas a través de las palabras.

Fast learner

El único acto de amor del que no fui consciente fue en cambiar las sábanas a mi partida. Lo hice porque quizá porque yo no soportaría tener su delicioso olor impregnado y sentir que ese hueco en la cama está vacío. Adicta. Pero sé que no soy aquella que estrujará en sus brazos y le pedirá que se quede. Puedo con eso, con la idea de que todos somos prescindibles, incluso el cabrón con el que compartiste cinco años de tu vida y que un día será un fantasma, a lo James Joyce. Aprendo rápidamente. Así que cuando la piel se me erizó porque despedirse apesta y está culero y sabes que, de una u otra forma no es suficiente para él, es tiempo de despertar de los sueños de quieromisquince, agarrarse las pelotas y autorreconocerse. Y ser suficiente para vivir, patear traseros y no llorar, con el puño de tierra en la mano.